Su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas. Además de ser una buena fuente de fibra, de minerales y de vitaminas.
Entre los minerales, cabe destacar la presencia de potasio, por ser el que se encuentra en mayor proporción (pese a que no es una de las hortalizas más ricas en potasio). También, aunque en menor proporción, están presentes el magnesio, el fósforo y el calcio (este último no se asimila apenas en comparación con los alimentos lácteos).
* El potasio es necesario para la transmisión del impulso nervioso, la actividad muscular y la regulación del balance del agua a nivel celular.
* El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos; forma parte de huesos y dientes; mejora la inmunidad, y posee un suave efecto laxante.
* El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el magnesio y el calcio.
En cuanto al aporte de vitaminas, vamos a encontrarnos cantidades significativas de todas, excepto de vitamina B12, que solo se encuentra en los alimentos de origen animal.
Destacamos la vitamina C, que es la que se encuentra en mayor proporción. De hecho, llega a contener más del doble que la que encontramos en frutas como la naranja o las fresas. Así y todo, esto pasa a ser relativo en el contexto de la dieta; por un lado, porque la cantidad de fruta que comemos en relación a la de pimientos suele ser mucho mayor, y, por otro lado, porque generalmente el pimiento lo comemos cocinado en lugar de crudo. Recordemos que en la cocción, se pierde una parte de vitamina C por ser esta termolábil (sensible al calor).
Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a algunos pimientos.
También es destacable su contenido de provitamina A que el organismo transforma en vitamina A conforme lo necesita, de folatos y de vitamina E. En menor cantidad están presentes otras vitaminas del grupo B como la B6, B3, B2 y B1. Su contenido en las citadas vitaminas C y E, junto con los carotenos, convierten al pimiento en una importante fuente de antioxidantes, sustancias excelentes para el cuidado de nuestra salud.
La vitamina C, además de ser un potente antioxidante, interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.
La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
Si diferenciamos dos grandes grupos de pimiento por su color, el rojo es algo más rico en vitamina A que el verde.